He de reconocer que llevo demasiados meses haciéndome esta pregunta – ¿Qué tablet me debería comprar? – y a estas alturas aún no tengo claro siquiera si debería decantarme por un entorno Android o por el omnipresente iPad de Apple.
Aunque eso si, en este tiempo si que he conseguido fijar algunos mínimos que marcarán mi futura compra. Por ejemplo, el tamaño mínimo al que aspiro son las 10 pulgadas, y es que las 7 pulgadas se nos quedarían demasiado pequeñas para tareas tan comunes como ver algunas fotos o navegar por internet.
Y hablando de la pantalla tiene que quedar bien claro que debe tratarse de una pantalla táctil capacitiva que asemeje el comportamiento tanto como sea posible al iPad, en este sentido la apuesta de Apple tiene todas las de ganar. Simplemente tenemos que pasar nuestros dedos sobre su superficie para descubrir quien ha logrado la perfección en las pantallas táctiles.
Los problemas que acompañan a Apple se resumen básicamente en los siguientes grandes inconvenientes. En primer lugar el hecho de no soportar la tecnología Flash de Adobe que tan integrada aparece en multitud de webs, y segundo y aún más importante el hecho de no permitir conectar directamente nuestro pendrive para poder disfrutar de nuestros contenidos multimedia.
Estas dos cuestiones otorgan un gran peso a otras opciones basadas en Android, tales como el Samsung Galaxy Tab, Acer Iconia, o porque no las económicas apuestas realizadas por Archos.
Con respecto a las comunicaciones parece que la extensiva presencia del WiFi restaría valor a la versión 3G, para la cual además habría que contar con un plan de datos con nuestro operador móvil.
Resumiendo, parece que existen demasiadas opciones, lo cual complica inevitablemente la búsqueda del tablet perfecto.
Llega el verano y parece que se haya convertido en regla eso de que algunos restaurantes americanos lancen las promociones de 2×1 para las cálidas cenas veraniegas. Al menos ese fue el caso de Foster Hollywood el pasado año, y en esta ocasión la que repite es la cadena Ribs.
Cansado de buscar números de teléfono para poder reclamar alguna factura errónea me he animado a recoger toda esta información y tratar de publicarla en un blog que pueda servir para el resto de usuarios que hayan podido sufrir algún problema de facturación.
Si somos usuarios algo avanzados en esto de la informática no será extraño que hayamos modificado los servidores DNS de nuestro equipo en busca de mejores tiempos de respuesta o mayor fiabilidad. No resulta nada extraño configurar los DNS de Google o de RedIris y confiar en la solvencia de estas entidades.
Con la nueva actualización del gestor contenidos WordPress 3.2 los requisitos impuestos tanto al lenguaje PHP como a la base de datos MySQL han dado un pequeño salto que puede haber generado más de un problema entre los gestores de estas plataformas.



