Hace aproximadamente un año tuve la oportunidad de realizar un curso online sobre e-Learning, en concreto acerca del estándar SCORM para el desarrollo, implantación e integración de cursos online en plataformas de teleeducación.La experiencia no pudo resultar más satisfactoria, razón por la cual escribo este artículo. Fue sin duda una grata experiencia comprobar como la teleformación tiene un enorme potencial. Una interesante opción para formarse sin tener que malgastar recursos como nuestro tiempo.
El curso en cuestión lo descubrí a través de la Asociación Nacional de Centros de e-Learning y Distancia, conocida por sus siglas Anced, la cual es un referente en materia de teleformación ofreciendo todo tipo de información para centros de información y usuarios interesados.
Personalmente os animo a que probéis alguno de los cursos gratuitos que ofrece tanto para desempleados como para trabajadores en activo, y que compartáis vuestras experiencia.
Una de las grandes preocupaciones de los usuarios de cualquier red social, ya sea Facebook, Tuenti, Linkedin, o la que sea, es poder conocer quien visita nuestro perfil público o privado. Y este es precisamente una de las grandes restricciones que siempre cortan sus dueños.
Siguiendo con estos artículos de ayuda en cuestión de software, y tras daros algunos pistas para poder abrir archivos SWF, ahora le toca el turno al famoso formato de compresión de extensión RAR.
Esta misma mañana un compañero de trabajo me preguntaba que aplicación tenía que usar para poder abrir un archivo con extensión .SWF que le acababan de enviar por correo.
Antes de acostarme no quiero dejar pasar la oportunidad de publicar este artículo a modo de recordatorio con el enlace al blog
Desde hace un tiempo venía considerando la posibilidad de publicar artículos relativos a los juegos de mesa que he tenido ocasión de probar y que me han resultado más atractivos. A través de esta primera revisión espero dar continuidad a este propósito y dar así a conocer los juegos de mesa más interesantes.
Si existe una ecuación que en la actualidad rija la concesión de préstamos hipotecarios por parte de los bancos probablemente se pueda resumir en la formula que encabeza este artículo: